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No está loco quien pelea

“No está loco quien pelea” es el nuevo documental de Nestor Ruggeri y Luis Correa producido por el Instituto Universitario Patagónico de las Artes.

Voy a tratar de reseñar sin spoilear contenido porque sería un atentado al mensaje.

“No está loco quien pelea” recorre la historia y vida del grupo teatral independiente El Brote, que fue fundado por la actriz, directora y gestora cultural Gabriela Otero en 1997.

La capacidad de Nestor Ruggeri para fotografiar el hábitat, el paisaje y las personas gana en profundidad en cada una de sus producciones. Creo que en este último producto es en el que más lo logró. Sostengo esto porque la mirada está puesta, en parte, en la fascinación por el proyecto de El Brote y, también, en la transparencia de sus participantes. 

Decir que es lindo es una apreciación un tanto naif, pero la verdad es que es un documental muy lindo. No sólo desde la composición cinematográfica, del encuadre del cine ojo; sino desde el mensaje, desde el contenido, desde su enseñanza, desde todo lo que deja en nosotres.

No está loco quien pelea.  

Y menos aún aquel/aquella 

que pelea contra viento y marea. 

Contra los prejuicios, 

contra la marginación, 

contra el desamparo. 

No, no está loco quien pelea.

Quien busca su propio camino, 

quien es capaz de construir su propia identidad, 

su propia familia. 

No, no está loco quien pelea.

El brote ha creado su propio lenguaje de aprendizaje y de enseñanza. Su expresión es única. Aunque, ¿quién no quisiera que el brote se transforme en monte, de profundas raíces, de esas que cuando avanza el frío son brasa compañera y cálida como la amistad?.

¨La locura es una huella por donde camino y voy juntando mis pedazos desparramados, olvidados, para ver si me encuentro conmigo y puedo vivir así, sin pedir permiso a nadie.¨,  dice Guillermina y me conquista. 

Nada más que agregar. Pasen, vean y sobre todo, disfruten. 

Juan Galo Santamarina

Productor de contenidos audiovisuales en el Centro de Producción IUPA. Casi comunicador, casi chacarero. Pampeano hasta el caracú, salvo en el DNI. Y si me dan a elegir, pues Dulce de Batata.

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